¿Por qué Asturias es el mejor lugar de la peninsula? De parte de un vasco.

Asturias ha sido y será siempre mi primer viaje en solitario. Aunque nunca me sentí de esa manera.

VIAJAR SOLO

Vistas desde el faro de Lastres en Asturias

Para entender porque he viajado solo tengo que remontar un mes atrás y unos 12.000 km hacia el este. Me encontraba en Indonesia, más concretamente en la isla de Bali. Me acompañaba mi buen amigo de batallas innumerables, Sergio. Pero ya le introduciré más adelante, ya que también tiene un hueco en esta historia.

En Indonesia puedes encontrar muchas cosas que no encontraras en tu vida habitual y una de ellas es gente viajando en solitario.

Pero ¿Por qué? ¿Por qué viajar solo pudiendo hacerlo con amigos, o tu pareja? No hay una razón en particular y cada persona elige la suya. Lo todos los viajeros solitarios comparten es que te ofrece algunas posibilidades que viajar acompañado no lo da.

Te da libertad absoluta. Te empuja a socializar, casi por obligación. Te da tiempo para pensar. Te invita a hacer cosas que no harías en tu entorno habitual ya sea por miedo o presión social.

También tiene sus puntos flacos. Muchos viajeros coinciden en sentirse solos en algún momento de sus viajes. Para mí, quizás no sea exactamente eso. Mi punto flaco es no poder tener la sensación más plena de estar compartiendo cierto momento con alguien.

Y me explico. Al ver un lugar nuevo, espectacular, como una puesta de sol o una cascada, la mayoría de ocasiones busco la mirada de las personas que me acompañan, y sientes esa complicidad y plenitud de estar invadido por la misma experiencia. Es difícil de explicar con palabras. Me gusta esa sensación. Y viajando solo, no existe.

¿POR QUE ASTURIAS ES UNO DE LOS MEJORES LUGARES DE LA PENINSULA?

Pero volviendo al viaje. Asturias es un paraíso. Lo digo desde que la pise por primera vez. Habiendo visto la mayoría de ellas, Asturias es mi comunidad autónoma favorita de España.

Asturias tiene todo lo que un viajero querría.

Las espectaculares vistas de terrenos montañosos de Picos de Europa.

Algunas de las mejores playas de toda la península.

Gastronomía de tierra y mar.

Y una gente estupenda.

Como he dicho nunca me sentí solo en este viaje. La clave es saber elegir donde duermes. Dormir en un hostel con actividades facilita mucho hacer amistades, y así fue en este caso. He pasado las últimas tres noches en Gijón Surf Hostel.

Mi primera experiencia en solitario fue visitar varias playas de camino a Gijón. Entre ellas Gulpiyuri y la playa de las cuevas.


En la playa de las Cuevas pude ver como este crack cruzaba de lado a lado de la misma.

Un ejemplo más de como aprovechar todo lo que la vida puede ofrecerte.

Eran las cuatro de la tarde. Creo que no pasaron ni diez segundos desde que hice el check-in y me junté al primer grupo que iba a surfear a la playa de San Lorenzo. Primer contacto con el surf tras Indonesia y ni tan mal.

Tras la sesión, un chico del Hostel, Jordi, buscaba gente para un partido de Volley. Así qué… dentro. Ahí conocí a más parte del grupo de personas que se alojaban en GSH. Muchos de ellos viajando solos, otros trabajaban en el hostel para costearse sus viajes…y así seguíamos.

Pese a que la mayor parte del tiempo estuve rodeando de gente, también encontré mi espacio.

Visite Lastres, uno de los pueblos más bonitos que mis pies han pisado. En apenas cuatro horas me dio tiempo a visitar el faro y sus vistas, andar hasta el mirador, comerme un cachopo en el centro del pueblo y darme un par de baños en sus playas. Una absoluta delicia de plan.

Combinar momentos en solitario con momentos en grupo fue un acierto. Me dio tiempo para pensar en las cosas que vienen, y las que se fueron. Pero también tuve tiempo para no pensar.

Así que he decidido mencionar aquí mis tres momentos favoritos de no pensar de este viaje.

  1. Cantar a pecho descubierto con dos artistas del mismo sur: José y Simón, aka los hermanos García, aka Gigante y Sin Chan, aka los amigos de Roger Rabbit. No son tantas las veces que una persona te inspira a hacer cosas nuevas. Así que, si leéis esto en algún momento, mi guitarra tiene una parte vuestra. Podéis escucharlos en Youtube:

o en Instagram: @hermanosgarciahg

  • Descenso del sella. Si era agosto. Si, había mucha gente. Si, había poco caudal. Pero también hubo risas, caídas y cantos. Camareroooo.
  • El último día y al filo del sol llego Sergio. Con cero horas de sueño acumuladas en sus piernas tras el paso por jaias de Bilbao. Aquí mi compañero de batallas que esta haciendo sus primeras olas fue capaz de coger alguna esa tarde. Quedara en el recuerdo coger la misma ola ambos y acabar chocando manos aun de pie. Un crak.

Con esto de las horas de sueño me perdí el final de fiestas de Bilbao, pero siendo sinceros, me dió lo mismo. Esta siendo un verano verano.

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